En conclusión, al formar nuestro canvas de la propuesta de valor, entendimos de manera más profunda a nuestro usuario, en este caso el Voluntario. Entendimos algunas de sus necesidades más profundas, como por ejemplo la necesidad de sentirse realmente un actor activo, y aportar los conocimientos que posee en causas que contribuyan, por lo cuál anda en la búsqueda constante de iniciativas a las cuales apoyar, que se siente frustrado cuando considera que su aporte no ha sido el indicado o que aún podría dar más, le causa molestia la burocracia y poca transparencia que puede encontrar en algunas instituciones que sirven como medio para prestar esa ayuda que tanto quiere. Además que siente alivio cuando las personas son receptivas con la ayuda que les está entregando y le responden con una sonrisa y cuando por medio de pequeñas acciones genera cambios significativos.

Después de haber recorrido un largo camino que incluyó entrevistas, sesiones de co creación, entre otras actividades, se llegó a la definición de nuestras personas, entendiendo quienes son, que están construyendo, los valores que poseen pero, ¿qué es lo que realmente quieren estas personas?.

Para responder esta pregunta debemos entender que para mapear los perfiles indicados para “El Impenetrable” se recolectó gran cantidad de información y es necesario convertir todas estas observaciones, insights e historias recopiladas a un punto de vista concreto, el cuál nos expresa su necesidad real y a partir de aquí generar una propuesta de valor que satisfaga dicha necesidad.

Dicho punto de vista concreto es lo que llamamos POV (point-of-view), una formulación del reto, en una frase accionable que le dará foco al proyecto.

picture-10.png Estructura de POV utilizada en la metodología de Design Thinking.

Usuarios: Hace referencia a los usuarios en específico, en este caso nuestros…

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